Jugando con los juegos eróticos me he ido sorprendiendo a mí misma de lo que he experimentado con el sexo. De una manera divertidísima, sana y sin complicaciones. Voy a compartir con vosotros la primera experiencia que tuve con ellos.
Habíamos ido a mi casa después de salir de una discoteca a la que vamos muy a menudo y que es bastante vanguardista. En aquel momento estábamos con el juego "Las fantasías". Eramos 7 jugadores, 3 chicas y cuatro chicos. A Pedro, Javier y Tomas los conozco desde hace dos años y a Santi lo conocí aquella misma noche. Es amigo de Javier. A Laura la conocía desde hacia 1 año, y a Anaís desde hacía un par de meses.
Aquella noche tuve la oportunidad de descubrir sus fantasías y ellos las mías. Vaya, vaya, lo que descubrí de cada uno de ellos y ellos de mí. La verdad es que fue sorprendente, porque te vas dejando llevar sin darte cuenta, y te sorprendes hasta tú misma de las fantasías que tienes. El juego empieza explicándolo pero acabas demostrándolo.
Y así ocurrió. En mí caso realicé una de mis fantasías: acariciarme con dos chicas (Anaís y Laura), besarnos y juguetear. Cómo se puso el ambiente ya os lo podéis imaginar. Los chicos empezaron a masturbarse y nosotras cada vez nos excitamos más, aquello acabó en una fiestecita de sexo lleno de fantasías para todo el grupo.
Fue fantástico, descubrí en aquel momento una parte del sexo que para mí era desconocido y que gracias en parte a este juego pude realizar. Desde entonces utilizo como excusa los juegos para hacer sexo creativo, ja,ja,ja.